martes, 1 de marzo de 2016

Colectomía Laparoscópica

Las enfermedades del colon han cobrado gran importancia en las últimas décadas, entre sus causas se destacan los malos hábitos alimenticios, el estrés y en algunos casos, la disposición genética. El dolor abdominal y las alteraciones del ritmo intestinal –diarrea o estreñimiento- son los síntomas más comunes.

El colon es el intestino grueso, en él, el intestino delgado vacía los desechos metabólicos de la digestión. Posterior a la absorción de agua, el colon expulsa estos desechos a través del recto, en forma de heces.

Además de los movimientos intestinales irregulares, ya mencionados, existen enfermedades que revisten mayor gravedad como el crecimiento de pólipos y el cáncer de colon.

La colectomía laparoscópica es un procedimiento cada vez más requerido frente a la sintomatología anteriormente descrita. Entre los beneficios de la vía laparoscópica se encuentran la reducción evidente del dolor posoperatorio, un menor tiempo de permanencia en el hospital y la rápida reincorporación a las actividades cotidianas.

El procedimiento tiene diferentes momentos, en un primer lugar el cirujano realiza pequeñas incisiones en la pared abdominal, luego se ingresa al abdomen un instrumento, con forma de tubo, que contiene un laparoscopio que permite tener visibilidad; además este proyecta las imágenes en un monitor de alta resolución. Con la ayuda de otro instrumento se eliminan las partes afectadas del colon, puede ser necesaria  su recesión parcial o total.

La colectomía laparoscópica está indicada para enfermedades benignas y en tumores malignos del colon. Es importante mencionar que requiere ser realizada por un cirujano con la suficiente experiencia y conocimiento de la técnica laparoscópica.